El Ayuntamiento de Baza celebra el Día Mundial del Alzheimer junto a los usuarios de la asociación “Alcrebite”

El 21 de septiembre, domingo, se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una jornada que el Ayuntamiento de Baza ha querido celebrar junto con los usuarios de la AFA “Alcrebite”. Se trata de un momento especialmente señalado en el calendario para este colectivo, aunque en realidad todos los días son de reivindicación, sensibilización, lucha y visibilización de las necesidades de los enfermos de Alzheimer y de sus familias, también en los municipios de las comarcas de Baza y Huéscar en los que tiene presencia “Alcrebite”. Este año, la entidad ha querido aprovechar este día con una jornada de puertas abiertas en su sede del edificio Razalof, primera planta, en Baza, en la mañana del viernes 19 de septiembre. El evento ha contado con la presencia del alcalde bastetano, Pedro J. Ramos, y de la concejala de Bienestar Social, Priscila Martínez, que han tenido ocasión de dialogar con los usuarios y de participar en algunas de las actividades. El presidente de la AFA “Alcrebite”, Denís de la Torre, y el cuerpo técnico de la asociación les han acogido con agradecimiento, así como a algunos usuarios de Faisem y de Columbares que han acudido también a la cita. A las 9:00h. se llevó a cabo una sesión de estimulación cognitiva con actividades orales y digitales a través de tablets y realidad virtual. A las 10:00h. se realizó un taller de arteterapia dirigido por Celia Tello, del centro “La Ibera” de Baza. A las 12:00h. tuvo lugar la intervención del alcalde, quién destacó la importancia de concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la enfermedad de Alzheimer y la necesidad de seguir impulsando iniciativas en favor de quienes la padecen y de sus familias, seguida por la intervención de Denis de la Torre, presidente de AFA Alcrebite, quien leyó el manifiesto en el que se expusieron las reivindicaciones de la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) bajo el lema “Igualando derechos” y las necesidades del colectivo de las personas con Alzheimer y sus familias. En este manifiesto se arrojaron datos del coste social, emocional y económico que la enfermedad supone en nuestro país, proclamando políticas sociales y de acción comunitaria que provengan de los recursos y atenciones necesarias para el colectivo. También aprovechó para dar las gracias a los Ayuntamientos tanto de Baza como de las comarcas Baza y Huéscar por la apuesta en firme de políticas sociosanitarias locales que apoyan su labor. Para finalizar el acto, se disfrutó de un aperitivo en buena compañía. El lunes 22 de septiembre, continúa el acto con una actividad intergeneracional en el CEIP “San José de Calasanz” a las 12:00, donde usuarios/as de AFA “Alcrebite” conectarán con el alumnado a través del arte. Esta actividad será dirigida por Celia Tello.     Manifiesto AFA “Alcrebite” 2025 Un 21 de septiembre más, alzamos la voz con más fuerza que nunca en el Día Mundial del Alzheimer. No solo es una fecha para recordar; es un grito de urgencia, un compromiso inquebrantable para transformar la realidad de millones de personas que viven con alzhéimer y otras demencias, junto a sus familias y comunidades. La Enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa e irreversible que representa un reto clínico, social y económico de inmensa magnitud. Caracterizada por la acumulación de placas de beta amiloide y ovillos neurofibrilares de proteína tau, la enfermedad de alzhéimer provoca muerte neuronal y pérdida de conexiones sinápticas en el cerebro, resultando en un deterioro cognitivo progresivo. Sus principales síntomas incluyen déficits en la memoria episódica, afasia, apraxia y agnosia, y alteraciones en el juicio, planificación, toma de decisiones y orientación, que culminan en una pérdida global de la función cognitiva y de la autonomía en las actividades de la vida diaria. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2025) 57 millones de personas viven con demencia a nivel global, con cerca de 10 millones de casos nuevos al año, siendo la Enfermedad de Alzheimer la principal causa y responsable del 60-70% de los casos. En España, se estima 1,2 millones de personas viven con Demencia, impactando a casi 5 millones si incluimos a sus familias, con más de 40.000 casos nuevos anuales, aunque el subdiagnóstico sugiere que las cifras reales son aún mayores. En Andalucía, el Servicio Andaluz de Salud reporta 110.199 casos totales de Demencia con 8.049 nuevos diagnósticos de alzhéimer al año y un crecimiento de prevalencia del 64% en la última década. En Granada, la estimación las 16.219 personas, con brechas agravadas en zonas rurales. El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población están provocando un aumento de la incidencia y prevalencia de la enfermedad de Alzheimer sin precedentes, con proyecciones de hasta 165 millones de casos para 2050 a nivel mundial. El impacto del alzhéimer es colosal, con un costo global estimado de un trillón de dólares anuales, equivalente a más del 1% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial. En España, las familias asumen el 80% de los cuidados y el 87% de los costes, que alcanzan los 32.000 euros anuales por persona al año, superando el salario medio anual de nuestro país. La Enfermedad de Alzheimer representa más del 60% de los casos de dependencia, con una repercusión económica de 42.000 millones de euros anuales, equivalente al 3% del PIB español. Además, el avance de la enfermedad y la dependencia generada implica una carga social y emocional significativa en las familias, que se enfrentan a estrés crónico, agotamiento y un deterioro profundo de su calidad de vida. Este escenario, unido al aumento de los casos, convierte al Alzheimer en una de las enfermedades más costosas y letales de este siglo, consolidándose como la “epidemia silenciosa del S.XXI” y constituyendo un reto para los sistemas sanitarios y sociales a nivel global, donde los gobiernos deben anticiparse para evitar un colapso a nivel social y sanitario. No podemos seguir callando ante esta crisis. El alzhéimer no solo destruye memorias; devasta economías y corazones. Este no es un problema solo sanitario; es una emergencia social que